Efectos de la Reforma en Latinoamérica

Efectos de la Reforma en Latinoamérica

Soy un profesor de historia, lo cual no me convierte en un historiador, que es alguien que se dedica a investigar y escribir la historia. Por otra parte, soy un metodista practicante, miembro de la Iglesia Metodista de la Argentina. Escribo, entonces, desde este lugar no neutral.

Bajo el tema general de los “Efectos de la Reforma en Latinoamérica”, se me ha pedido que me refiera en particular a mi país, la Argentina.

Se podría comenzar con la llegada de los protestantes al Río de la Plata y la historia que nos llega hasta hoy, pero lo he reducido a tres puntos que considero fundamentales:

1.La difusión de la Biblia entre la gente.

2.El aporte protestante en la educación.

3.El compromiso con los derechos humanos.

 

1.La Biblia llega a la gente

Leemos en una preciosa publicación de la Sociedad Bíblica Argentina.

En 1825 comienza la actividad permanente de las Sociedades Bíblicas Unidas en la Argentina.

Desde entonces, se han esparcido las “Casas de la Biblia”, como las suelen llamar, y se han distribuido miles de ejemplares y porciones, en diferentes versiones.

En el territorio de nuestro país no se habían desarrollado altas culturas antes de la llegada de los españoles. Sin embargo, lo habitaban numerosos pueblos que fueron diezmados y arrinconados. Y en la actualidad, expulsados de sus últimos reductos y relativamente ignorados.

Lo que no es el caso de las Sociedades Bíblicas.

“En 1881 se realizó la primera traducción a una lengua autóctona: el Evangelio de Lucas en el idioma yagán (prácticamente extinto hoy en día). Desde entonces la Biblia (o parte de ella) se ha traducido a distintas lenguas, entre otras: wichí, toba qom, pilagá, chorote, toba del oeste, mocoví y quichua santiagueño.

Nos proponemos que cada persona pueda leer la Biblia en el contexto de su propia historia de vida y en el idioma que mejor entienda”.

Esta es parte de la tradición protestante en nuestro país y de la herencia protestante. La venta de la Biblia es subsidiada. Ellos dicen que cuanto más venden más pierden. Parte de los fondos de las Sociedades Bíblicas proviene de países de tradición protestante.

 

  1. El aporte protestante en la educación

Las elites liberales aceptaron el aporte protestante a la educación popular, para profundizar las reformas sociales, políticas y económicas. Sin abandonar la religión católica, pretendieron neutralizar su influencia educativa, pues consideraban que transmitía valores tradicionales opuestos al cambio social y cultural promovido por los primeros gobiernos.

  Empleo en este apartado algunos aportes de Daniel Ochoa en un breve trabajo titulado “Las escuelas evangélicas en Argentina”.

Domingo Faustino Sarmiento es considerado por unanimidad el principal animador de la educación en Argentina, a pesar de ser un personaje controvertido por algunas de sus posiciones políticas.

En un viaje a los Estados Unidos, en 1845, encontró lo que buscaba en materia educativa: un sistema que, con un fuerte hincapié en la formación de docentes, permitiera pensar en educar a toda la población.

Esta admiración de Sarmiento por la educación popular de los Estados Unidos, lo llevó a la firme decisión de traer al país algunos profesores y maestras para poner en marcha las nuevas escuelas normales que pensaba fundar en caso de llegar a la presidencia, como ocurrió entre 1868 y 1874.

La defensa de la educación popular implicaba inculcación de nuevos valores. Sarmiento estableció importantes vínculos con los principales dirigentes del protestan­tismo rioplatense.

En los inicios de la organización nacional, los maestros protestantes contribuyeron y fueron verdaderos precurso­res de la educación pública, en particular en las escuelas llamadas normalistas, dedicadas a la formación de docentes. Entre ellos cabe destacar a la pedagoga anglica­na Juana Paula Manso, quién ideó y dirigió la política educativa de Sarmiento.

Entre 1869 y 1883 fueron las maestras protestantes venidas de los Estados Unidos, quienes organizaron 18 escuelas normales.

Las pedagogas extranjeras solucionaron el grave problema de la capacitación de los maestros. El normalismo fue un programa de formación centralizado y nacional. Sus objetivos e influencia permiten verlo como movimiento liberal, progresis­ta, democrático y laico. Además, implicó la apertura a la promoción de la mujer con el proceso de feminización del magisterio.

Casi al finalizar el siglo, nace una iniciati­va que se constituirá en un modelo paradigmático: las Escuelas Evangélicas Argentinas, fundadas por el pastor anglicano William C. Morris a partir de 1898.

Ocupa­ban los espacios geográfi­cos desatendidos tejiendo una trama educa­tiva en los suburbios de la metrópoli.

Incorpora a la Biblia en la enseñanza como fuente de valores morales y difunde materiales educativos inéditos que promovían la capacitación del magisterio, y fundamentalmente el impulso de prácticas pedagógicas más democrá­ticas y participativas.

La relevancia de las Escuelas Evangélicas Argentinas de W. Morris, radicó no sólo en la gran extensión de la red de instituciones establecidas o en la aplicación de métodos pedagógicos modernos, sino que, además, fueron pioneras en el campo de la instrucción preescolar, la educación musical, la capaci­tación científica y la educación física, técnica e industrial.

Además de educación, proveían a los niños de libros y útiles escolares. Algunos también recibían ropa y calzado, y hasta asistencia médica.

En la segunda mitad del siglo XIX, las mujeres de las iglesias metodistas del sur de los EEUU propiciaron un movimiento para fundar escuelas en América del Sur.

De esa iniciativa surge la fundación de los primeros colegios metodistas en Argentina, Uruguay y Brasil: el Colegio Americano, hoy Centro Educativo Latinoamericano, en 1875, en Rosario, Argentina; el Instituto Crandon, en 1879, en Montevideo, Uruguay y el Colegio Piracicabano, en 1880, en el Estado de San Pablo, Brasil. De ellos surgen las dos primeras universidades metodistas de Brasil y Argentina, la UNIMEP y la UCEL.

En resumen, y siguiendo una publicación de Marcos Rocchietti, la educación protestante ha aportado en cuestiones como:

–          La educación mixta y la coeducación,

–          Preocupación por la mujer y su dignidad,

–          El diálogo como método pedagógico,

–          La educación científica,

–          La enseñanza de los idiomas modernos como el inglés y el francés,

–          La educación física como parte del currículo,

–          La inclusión de la educación inicial como etapa fundamental en la vida para la formación de la personalidad,

–          El desarrollo de métodos activos que condujeran a la libertad y la autonomía de los educandos.

Como dato interesante es importante mencionar que los colegios metodistas en América Latina fueron los primeros en construir laboratorios para el uso directo de los alumnos, como respuesta didáctica a la exigencia de la experimentación, dentro de las etapas estipuladas por el método científico.

3.El compromiso con los derechos humanos.

Una dictadura, a la que caracterizamos como cívico-militar, asoló el país entre 1976 y 1983.

Un número estimado en 30000 desaparecidos, la aplicación sistemática de la tortura y el secuestro. El secuestro de bebes de las madres detenidas y de las que dieron a luz en cautiverio, para entregarlos a veces en manos de sus captores.

En estos días la justicia acaba de condenar al acusado número 1000 por la comisión de delitos de lesa humanidad durante aquel período.

Es verdad que al comienzo del llamado proceso no todo el mundo sabía lo que estaba ocurriendo. Poco a poco nos fuimos enterando, porque las desapariciones podían afectar a cualquier persona y se fue haciendo notable.

Los sectores oficiales de la Iglesia Católica apoyaron este proceso desde su inicio. Este sector conservador de la Iglesia Católica ha estado siempre en esta posición de apoyo a los golpes reaccionarios. Algunos capellanes militares cooperaron abiertamente con la represión. Es verdad que algunos obispos católicos se plegaron a la defensa de los derechos humanos. Monseñor Angelelli perdió su vida por este motivo.

Las iglesias evangélicas no se manifestaron ni tuvieron acciones públicas al respecto.

Los protestantes de las iglesias históricas, encabezados por los metodistas, fueron los que se comprometieron en defensa de los derechos humanos vulnerados.

Leo un parágrafo del historiador Lautaro García Alonso:

“En el caso de nuestro país, la dictadura militar iniciada el 24 de marzo de 1976 contó con el apoyo de un importante número de obispos, vicarios y capellanes católicos; a su vez, a excepción de las congregaciones agrupadas en la FAIE, el resto de las iglesias evangélicas guardaron silencio ante las torturas y desapariciones cometidas por el gobierno castrense (Andiñach y Bruno, 2001). En este escenario, el rol desempeñado por el metodismo argentino constituye un hito disruptivo en la posición asumida por la tradición cristiana respecto a la dictadura. (…) la IEMA fue un actor trascendental en la resistencia al golpe militar, y en la lucha por los derechos humanos de los detenidos y desaparecidos”.

Aún antes de la implantación de la dictadura en Argentina, las iglesias de tradición reformada junto a los metodistas, habían creado una Comisión Argentina para los Refugiados para colaborar con los exiliados que llegaban desde Chile huyendo de Pinochet.

Entre 1975 y 1976, los metodistas fueron figuras relevantes en la creación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.

Una y otra tendrían un rol protagónico en defensa de los DDHH durante los años de la dictadura cívico-militar.

A lo largo de todo el proceso de la dictadura los líderes metodistas dieron refugio a perseguidos por el régimen y apoyaron a las madres y familiares de detenidos y desaparecidos. Es necesario destacar que las primeras reuniones que dieron origen a los movimientos “Madres de Plaza de Mayo” y “Familiares de Detenidos-Desaparecidos” tuvieron lugar en el sótano de la iglesia metodistas de Flores, en Buenos Aires.

El compromiso del movimiento metodista con esta causa le reportó persecuciones, amenazas y atentados contra sus miembros e instalaciones.  Alrededor de 40 evangélicos fueron desaparecidos, la mayoría eran metodistas.

Este compromiso no cesó con el cese de la dictadura, sigue acompañando los juicos por las causas de lesa humanidad y otros atropellos contra la dignidad humana.

La Biblia como un componente fundamental en la organización social, educación como crecimiento hacia una sociedad más justa y solidaria y defensa irrestricta de la dignidad humana, en cualquier circunstancia, he aquí tres pilares del aporte de la Reforma a la sociedad argentina.

 

Juan Carlos Berchansky

Octubre de 2020

 

miguel

Amante de la tecnolog?a, soy un ingeniero en sistemas computacionales, soy experto en soporte para computadoras y laptops. LLevo un a?o como desarrollador web y me gusta aprender m?s de wordpress