Efectos de la Reforma Protestante en Latinoamérica1 (Luis de Souza Cardoso)

Efectos de la Reforma Protestante en Latinoamérica1 (Luis de Souza Cardoso)

En primer lugar, agradezco la invitación para el webinar (en la persona de la  capellana Mercedes Reyna). Considero un tema tan importante,  particularmente para las instituciones metodistas de educación y la IM, una  vez que son herederas participantes en los principios Reformados.  

También, saludar al querido hermano y amigo Mtro. Job Cesar Romero Reyes,  Rector de la UMAD y, en su persona, saludar toda la comunidad académica de  la Universidad y de los Planteles del IMM, así como todos y todas los que nos  acompañan el día de hoy. También saludar la Eng. Mtra. María Luisa  Cuachayo, Presidente de ALAIME, y a mis compañeros de mesa esta mañana,  Profesor Dr. Juan Carlos Berchansky (Argentina) y Mtro. José Vergara Laguna  (México). Y gracias por todas las personas que nos acompañan esa mañana  en distintas partes de México, América Latina y en los Estados Unidos.  

De hecho, es un gran desafío hablar de un tema tan amplio en pocos minutos,  pero debemos intentarlo y dejar algunos puntos para reflexión.  

Primeramente, hay que decir que la Reforma Protestante del Siglo 16 se trató  de un movimiento más allá de aquel siglo, con repercusiones antes y después.  También fue más allá del teólogo y fraile católico agustiniano Martín Lutero. 

Antes mismo del siglo 16 ya se estaban estableciendo reacciones ante la orden  religiosa Católico Romana medieval, absolutamente centralizada en Roma y  en el Obispo de Roma, su teología y sus prácticas. No debemos olvidar que la  Reforma tiene su ápice en los comienzos de la Edad Moderna, como una de  las reacciones ante el mundo medieval, cuya principal característica fue el  feudalismo y la centralidad del poder en manos del suzerano, dueño de las  tierras, y la sumisión incuestionable de los vasallos (el pueblo), que  representaban la fuerza de trabajo. Ese mismo esquema se repetía en la  

1 Webinar promovido pela Consejería de la Universidad Madero (UMAD), vía ZOOM y Facebook Live, para la Red de  Escuelas Metodistas en México (REEM), en 30 de octubre de 2020. Otros ponentes participantes fueron el Dr. Juan  Carlos Berchansky (Argentina) y el Mtro. José Vergara Laguna (México). 

Iglesia y la Reforma fue una reacción cargada en la modernidad, en contra del  esquema del mundo medieval.  

Tan solo por mencionar alguna reacciones a la Iglesia de Roma, antes del siglo  16.  

Entre los siglos 11 y 12, en Italia, se conoce el movimiento de un predicador  itinerante llamado Pedro Valdo. Pedro Valdo difundía la lectura y explicación  de las Sagradas Escrituras al pueblo común (cuando esto era prohibido). Él  predicaba una religiosidad más viva, visible y más intensa, basada en las 

exigencias de lo enseñado por Jesús en los Evangelios. Su movimiento cresció rápidamente. Por su crítica ante la jerarquía de Roma y la importancia que  daba a los laicos, impulsando a cada uno a tomar conciencia de su propia fe  y dignidad de cristiano, en 1181 fue excomulgado. Las Iglesias Valdenses son heredera de su movimiento hasta los días de hoy (una curiosidad: en Italia  actualmente la Iglesia Valdense y la Iglesia Metodista experimentan una  misma administración en unidad – en cada término se suceden ambas iglesias  en la presidencia del Sínodo de la Unión de Iglesias Evangélicas Valdenses y  Metodistas de Italia – actualmente la presidenta es una metodista, la Pastora  Mirella Manochio).  

En el siglo 14 en Inglaterra, otro movimiento pre reformador fue el de John  Wyclif, movimiento que se conoce como Lolardos. Fue también responsable  por una de las primeras traducciones de la Biblia del latín al idioma inglés, en  1382. Atacó con críticas radicales y polémicas a la institución eclesiástica,  especialmente en lo que tocaba al tributo que el rey de Inglaterra pagaba  como feudatario del Obispo de Roma. Planteaba teológicamente una doble  exigencia a la Iglesia de su tiempo: el abandono de las riquezas y la renuncia  de las pretensiones temporales, a favor de una Iglesia espiritual, conformada  por todos los creyentes y cuya autoridad suprema fuese tan solo las Sagradas  Escrituras. En 1377 fue acusado como hereje. El Concilio de Constanza en  1414 declaró a Wiclef culpable de herejía, se ordenó la quema de sus libros,  así como la exhumación de su cuerpo y la quema de sus huesos. John Wyclif  por sus escritos e ideas ejerció sobre Jan Hus. 

En el siglo 15 se conocería las reacciones del teólogo y filósofo Jan Hus,  profesor en la Universidad de Praga y seguidor de las ideas de Wyclif, quién  planteaba que la verdadera Iglesia era invisible y que todos los que  pertenecen a la Iglesia son sus miembros, además de cuestionar la corrupción  del papado de Roma. También se conoce la reacción de Roma, que en 1411  decreta su excomunión y en 1415 condena a morir en la hoguera como hereje. 

También en Italia, en el siglo 15, algunos autores lo consideran como un  movimiento pre reformador, al fraile dominicano Girolamo Savonarola, que en  un plano moral atacó a los Borgia de Florencia y al papa Alejandro VI,  acusándolos de pecadores, incestuosos y mentirosos. En 1497 fue  excomulgado y en 1498 fue condenado a horca y su cuerpo incinerado en la  hoguera.  

Menciono estos acontecimientos de entre tantos otros, para que se perciba la  extensión de la insatisfacción con los rumbos de la Iglesia de Roma, desde  mucho antes del Siglo 16.  

Entonces los acontecimientos de 31 de octubre de 1517, cuando Lutero clavó  en la puerta de la iglesia de Wittenberg sus 95 tesis, en las que atacaba el  sistema de venta de indulgencias y esbozaba lo que sería su doctrina sobre la  salvación solo por la fe, son el punto culminante de todo un movimiento más  largo, ancho y complejo que se ramificaba por muchas partes de Europa.  

Con Lutero otros reformadores de su siglo son igualmente importantes, y para  citar tan solo algunos: Juan Calvino (en Ginebra), Martín Bucer (en  Estrasburgo), Ulrico Zuinglio (Suiza), y, en Alemania, Felipe Melanchthon,  Johannes Brenz, Johannes Bugenhagen, Thomas Müntzer, Menno Simons (de  donde provienen los Menonitas), Michael Sattler (proto Anabaptista),  Sebastian Franck e Kaspar Schwenckfeld (Radicale Místicos), y Andreas von  Karlstadt y muchos otros (estos últimos considerados Reformadores  Radicales, por profundizar diferentes aspectos de la teología reformada).  

Otro aspectos que necesitamos tener en cuenta, cuando hablamos de los  efectos de la Reforma Protestante en Latinoamérica, es que de hecho la  colonización de AL y el Caribe (yo prefiero decir la invasión y conquista) ocurre 

esencialmente por dos países católicos que no se afectaron por la Reforma  tempranamente, España y Portugal. Entonces, el protestantismo, aunque en  algunos territorios de AL y el Caribe han llegado protestantes tempranamente  en los siglos 16 y 17, estos no fueron hegemónicos y no se establecieron, a la  excepción de algunas áreas del Caribe, en donde se estableció un 

protestantismo de corte inglés (que tiene sus diferencias con la Reforma  llevada a cabo en la Europa central).  

En el caso de Brasil, el protestantismo comienza a establecerse en el país 300  años después de la llegada de los primeros conquistadores portugueses en 22  de abril de 1500.  

Aunque la historiografía identifica la presencia protestante en Brasil con el  caso de los holandeses (que era una nación protestante refomada) que han  invadido, conquistado y se establecieron circunstancialmente en territorios del  nordeste de Brasil (entre 1630 y 1654), o también el caso de la temprana  presencia de predicadores protestantes, de origen francesa y tradición  Hugenote, con la ocupación de la Bahía de Guanabara (RJ) por los franceses,  entre 1555 y 1567 (que fundaron la colonia Francia Antártica). Y por fin,  también los franceses, entre 1612 y 1615, han conquistado y se establecieron  al norte del país, en donde hoy está el Estado de Maranhão.  

Como hechos curiosos, el primer protestante que llegó en Brasil en 1532, en  São Vicente, SP, fue el alemán y luterano, Heliodoro Heoboano, hijo de Helius  Eobano Hesse, amigo de Lutero. Sin embargo, no tenía fines de misión  religiosa, se trataba de un hombre de negocios que rápidamente retornó para  Europa. Y en 1549 llegó en Pernambuco, nordeste de Brasil, el aventurero y  mercenario alemán Hans Staden, que era también luterano. Staden llegó a  ser capturado por los indígenas, con quienes estuvo por varios meses. Hans  Staden cantaba himnos de Lutero y recitaba pasajes de la biblia a los  indígenas Caetés. Aun en 1549 fue libertado y volvió a Inglaterra. En su  segunda viaje pretendía llegar al Rio de la Plata abordo de un navío español  que, sin embargo, naufragó en las costas sur de Brasil. Otra vez fue  aprisionado por indígenas Tupinambás, que eran conocidos como caníbales  pues comían sus víctimas, sin embargo, su suerte cambió cuando luchó al lado 

de los Tupinambás en contra de los Tupiniquins y los portugueses. Construyó  la primera capilla luterana en la región de Ubatuba, SP, pero luego regresó a  Europa en un navío corsario francés.  

Afuera esas presencias circunstanciales que no llegaron a dejar huellas en  términos de establecimiento del protestantismo.  

La historiografía reconoce como los primeros misioneros protestantes que  llegaron y se establecieron en Brasil en forma permanente, el matrimonio  Sara y Robert Kalley (calvinistas escoceses), en 1855

Aunque los metodistas, Rev. Fountain Elliot Pitts y Rev. Justin Spaulding,  han llegado en 1835 pero ambos cerraron la misión en 1841 y retornaron  a los Estados Unidos.  

Solamente en 1867 la obra Metodista fue reiniciada en el país en forma  permanente, con la llegada del Rev. Junius Newman en la región de Santa  Bárbara D’Oeste, São Paulo, con familias de inmigrantes norte americanos,  después de la Guerra de Secesión. Posteriormente en 1876 también llegan a  Rio de Janeiro los reverendos John James Ranson y Justin Spaulding con  la finalidad de iniciar una misión, que se desarrolló y permaneció en el país.  

Los protestantes que llegaron al Brasil básicamente de dos modos: por  misiones extranjeras (protestantismo de misión) o por grupos étnicos  inmigrantes (protestantismo de inmigración). 

Para hablar de los efectos del protestantismo en Latinoamérica, debemos  reconocer, como nos ha enseñado el teólogo metodista argentino, Pastor José  Míguez Bonino, que debemos hablar en plural, o sea, “protestantismos”. No  fue una única vertiente protestante refomada que llegó y se estableció en  estas tierras. Fueron diversas y con distintos matices y colores, tanto en la  teología, como en las prácticas pastorales y los modales. En su libro “Rostros  del protestantismo latinoamericano” (1995), Bonino identifica por lo  menos cuatro facetas el protestantismo que llegó en estas tierras:  

1) el rostro liberal – ese protestantismo (muy alianzado con masones y  otros grupos liberales) tuvo una modesta pero importante participación  en las luchas por libertad religiosa, ante un catolicismo ibérico, 

ultramontano y conservador. También en las luchas por la reforma de  la educación, implantación de colegios basados en métodos inductivos,  de investigación, con uso laboratorios, práctica de deportes y la coeducación (niños y niñas en el mismo salón de aula). Además de otros  aspectos del republicanismo democrático, separación entre Iglesia y  Estado y Estado laico.  

2) el rostro evangélico – caracterizado por un protestantismo criollo que  ha sucedido al trabajo de los misioneros (mayormente  norteamericanos). Esa vertiente evangélica fue fuertemente influenciada por el llamado segundo despertamiento de las iglesias  norteamericana en los años 1790 a 1840. Se enraizó entre las  poblaciones urbanas, con intenso llamado al libre albedrío, a la tradición  arminiana y las prácticas personales de santidad. Sin embargo, reforzó  el individualismo subjetivista y un llamado a la reforma de la sociedad  marcada por fuertes trazos moralistas y conservadores, defendiendo el  cambio y reforma de la sociedad a partir del individuo. Se destaca el  intenso estudio de la Biblia, sin embargo, con rasgos fundamentalistas  y anticientíficos. Posiblemente su más fuerte legado fue el desarrollo de  un anticatolicismo, que más contemporáneamente se desborda en un  anti-ecumenismo. 

3) el rosto pentecostal – Bonino considera el movimiento más exitoso  entre las masas populares del siglo 20. Ese modelo de iglesia tiene sus  orígenes en las experiencias de los movimientos de santidad en los  Estados Unidos, particularmente el avivamiento de la Calle Azusa, en  Los Ángeles, CA (1906-1915). Marcado por una intensa experiencia con  el Espíritu Santo, el fenómeno de las lenguas (la glosolalia), las curas  divinas y la extraordinaria e inédita experiencia del convivio entre  negros y blancos en la misma congregación. Los movimientos  pentecostales clásicos basaron su predicación en cuatro dimensiones:  Jesucristo Salva, Jesucristo Cura, Jesucristo bautiza con el Espíritu  Santo y Jesucristo en breve volverá. Todavía hoy ese movimiento en  muchos sectores ha abandonado sus orígenes y dado origen a un nuevo 

tipo de pentecostalismo (que los investigadores califican como neopentecostalismo), el cual tiene otras características discrepantes del  original: los predicadores trabajan con fuerte manipulación emocional; las estructuras son mucho más verticales, personalistas y centradas en  una especie de “dueño de la iglesia”; la predicación es centrada en la  teología de la prosperidad como su principal convencimiento; y  desarrollo económico y político de mega iglesias. 

4) el rostro étnico – que corresponde al llamado protestantismo de  inmigración, inicialmente con pueblos oriundos de Europa, como los  alemanes y otros, que desde el siglo XIX y particularmente en los  comienzos del siglo XX, llegaron en Latinoamérica por distintas razones,  principalmente en el cono Sur. Estos inmigrantes en su mayoría  poblaciones empobrecidas, de poca formación intelectual, pero con  muchas ganas de trabajo, especialmente para cultivar la tierra y la 

creación de animales, poseían un sistema de vida muy disciplinado, orientado a la familia y la vida en comunidad, llegaron con sus pocas  pertenencias y entre ellas la Biblia, el himnario y el catecismo menor de  Marín Lutero. Así llegaron los Luteranos, Menonitas, Anabaptistas,  Valdenses, Ortodoxos (rusos, griegos, armenios) y otros grupos. En  Brasil las dos grandes ramas de Luteranos, la Iglesia Evangélica de  Confesión Luterana de Brasil (IECLB) – de tradición alemana – y la  Iglesia Evangélica Luterana de Brasil (IELB) – de tradición alemana  estadunidense del Sínodo de Missouri, juntas llegan a contar alrededor  de 1 millón de miembros.  

Bien, para ir cerrando, si se puede hablar de efectos o contribuciones del  protestantismo para Latinoamérica y para nuestros países, históricamente,  yo diría que están centradas en dos grandes áreas: las contribuciones de  carácter religioso, asociadas a la difusión de los principios más centrales  de la Reforma: 1) “Sola scriptura”, o sea, la centralidad de la autoridad de  la Biblia, accesible a todo el pueblo; 2) “Sola fide”, la salvación por la fe;  3) “Sola Gracia”, la salvación es obra de la gracia de Dios y no puede ser  comprada por méritos u obras humanas; 4) “Ecclesia reformata Semper 

reformanda”, la iglesia como pueblo de dios, comunidad de los salvos, en  constante reforma; 5) y sacerdocio universal de todos los creyentes. Y las  contribuciones de carácter social y comunitaria: difusión de un nuevo  modelo educacional; incentivo a la alfabetización y la lectura  (primariamente para estudiar la Biblia y leer los himnos); luchas por  libertad religiosa; separación de Iglesia y Estado y Estado Laico; luchas por  democracia y principios republicanos (defendiendo el apartidismo político  de la Iglesia); la defensa de los Derechos Humanos, particularmente ante  las dictaduras (resaltándose el caso de Uruguay y Argentina, con profunda  contribución a los DH hasta los días actuales); el ofrecimiento de trabajo  social y comunitario con poblaciones vulnerables, como un mandato divino  de amor al prójimo.

miguel

Amante de la tecnolog?a, soy un ingeniero en sistemas computacionales, soy experto en soporte para computadoras y laptops. LLevo un a?o como desarrollador web y me gusta aprender m?s de wordpress